2 ene. 2011

Capítulo 1 [Caribbean Cruising]

¡Feliz Año a todo el mundo!..  =) Esperamos que este año que ya llegó les traiga a todos, alegría, amor, esperanza, y fé; dejemos atrás todo lo malo del año pasado, y aférremonos a lo bueno, atraigamos la positividad, las risas y la amistad, ¡Un abrazote para tod@s los que se pasan por aquí de parte nuestra!

Bueno, con esto de las fiestas no hemos tenido mucho tiempo de pasar por aquí, pero ya cambiaremos eso, ahora les traemos un regalito de año nuevo, muchas personas (lo que nos tiene re emocionadas) se están uniendo al desafío de las novelas rosas, y les traemos la traducción de Caribbean Cruising, una novela de éste género!! Y con un esfuerzo de producción, les dejo el Primer Capítulo!

Caribbean Cruising (Rachel Hawthorne)

La perfecta historia de verano de una chica, varios chicos, y un viaje en crucero lleno de posibilidades.
Lindsay nunca ha estado en un crucero, pero sabe exactamente qué es lo quiere hacer ahora que está en uno: Escalar una cascada, snorkel, conocer a un montón de chicos guapos, y buscar a un chico perfecto para una aventura de verano.
Pero su lista de pendientes no va de acuerdo a su plan, especialmente cuando descubre que es imposible tener una aventura—cuando en realidad te estás enamorando.

(Sinopsis puesta a petición de Dani, el capi dos será puesto por la pao :D)







Capítulo 1
La encantadora Noche Uno

Traducido por Nicis

—¡No puedo creerlo! ¡Todo es completamente asombroso!
No podía creerlo tampoco mientras Julie Barnes y yo mirábamos alrededor de uno de los atrios de El encanto. El nombre era el adecuado para éste barco. Yo estaba definitivamente encantada. Era enorme y lujoso. Me imaginé que tomaría las diez noches del crucero simplemente caminar desde un extremo del barco al otro.
—Vamos —dije, tirando del brazo de Julie—. Vamos a revisar mi camarote.
Julie era mi mejor amiga. Al igual que yo, ella tenía el cabello rubio. Pero sus ojos eran azules, mientras que los míos eran verdes. Y era un poco más baja que yo, lo que significaba que tenía dificultades para seguirme el paso cuando tenía tanta prisa como ahora. Sólo quería ver todo tan rápido como fuera posible. Había tanto para disfrutar. Mi tiempo aquí sería muy corto, y no quería desperdiciar ni un solo minuto.
—Cálmate Lindsay —ordenó Julie—. Tu camarote no se irá a ninguna parte.
No, no lo haría, pero estaba ansiosa por verlo, por instalarme ahí. Aun así, reduje la marcha mientras caminábamos por un ancho pasillo, que me recordaba a un boulevard. Las tiendas y restaurantes se alineaban a ambos lados. Plantas, estatuas, piezas de arte, luces festivas, y un techo abovedado que creaba una apertura que no había esperado al interior de un barco. Era como viajar a un gigantesco centro comercial—uno de mis lugares favoritos para pasar el rato. Con tantas personas mezclándose en los alrededores, que era como una bulliciosa ciudad flotando en el océano. Yo estaba un poquito abrumada por la multitud y la  inmensidad de la nave.
—No es justo que yo tenga que trabajar y no pueda ir en éste crucero contigo —se lamentó Julie.
Esas palabras se habían convertido en el mantra de Julie desde que le había dicho que me iba a ir de viaje.
—Daría cualquier cosa por que pudieras venir —dije. Nosotras habíamos compartido todo desde el jardín de niños. No podía imaginar no compartir esto también.
—Lo sé. Tienes que enviarme una postal desde cada puerto —ordenó ella.
—Lo haré. Lo prometo.
—Y ya que te gusta tanto hacer listas, espero una lista con el reporte de todos los deliciosos detalles sobre cada chico que conozcas.
Me reí. Yo estaba un poco obsesionada con las listas. Me gustaba la organización y había recopilado varias listas diferentes tan pronto como me había enterado que iba a ir a un crucero—todas las cosas que necesitaba comprar antes de subir a bordo, todas las cosas que necesitaba empacar, y todo lo que planeaba hacer mientras estuviera en éste crucero.
—Tal vez solo te enviaré una lista de sus nombres. Estoy esperando que sean tantos que no tendré espacio en las postales para contarte todo sobre ellos.
—Esa definitivamente es una posibilidad —dijo ella—. ¿Alguna vez habías visto tantos chicos lindos como en éste lugar?
—Nop. —Desde el momento en que me había registrado y habíamos comenzado un rápido tour del barco, había visto por lo menos una docena de chicos a quienes pensaba que me gustaría conocer mejor. Cada uno de ellos estaba sonriendo, riendo, o hablando con alguien.
—Pienso que es tan romántico que Walter se vaya a casar con tu mamá en un crucero —dijo Julie.
—Definitivamente sacó todo fuera.
Walter Hunt era silencioso y reservado, pero cuando hablaba, las personas lo escuchaban y hacían lo que pedía. Mayormente porque su nombre aparecía en una famosa lista con las cien personas más ricas en el mundo.
Por eso el crucero. Una luna de miel especial para él y su nueva novia—quien resultaba ser mi mamá—y cualquier otra persona a quien quisiera agregar. De las cuales yo era innegablemente una.
Dicen que la mayoría de las personas son presentadas por un amigo a la persona con que se casarán. Así fue como mamá conoció a Walter. Estaba asistiendo al funeral de un amigo. Su amigo había trabajado para la compañía de Walter, así que Walter había asistido al funeral también. Él y mamá se conocieron, se enamoraron, y ahora mi vida estaba a punto de cambiar para siempre en formas que jamás habría anticipado realmente. Y la verdad, era algo que estaba teniendo un tiempo difícil para comprender. Por tanto tiempo como podía recordar, siempre habíamos estado sólo mi mamá y yo. Ahora seríamos yo, mamá y Walter.
Aun así, Walter era agradable y me gustaba. Pienso que será bueno para mi mamá. Yo estaré yendo a la Universidad de Texas en el otoño, y había estado preocupada sobre mi mamá tratando con todo lo del nido vacío. Así que definitivamente estaba a favor de su matrimonio con Walter.
Y yo iba a ser una dama de honor por primera vez en mi vida. No tenía duda de que me estaba embarcando en un verano de primeras veces. Y planeaba que la mayoría de ellas fueran sobre éste crucero.
No creo que la mayoría de los cruceros permitan a los invitados de la boda a bordo, pero Walter había hecho arreglos especiales para que él y mamá pudieran a tener a sus amigos y familia asistiendo a la boda. Había reservado el piso superior para la ceremonia. A medianoche tendríamos nuestra despedida oficial y nos prepararíamos para dejar el puerto de Galveston. Los invitados se separarían, y el barco se internaría navegando en la noche hacia el Caribe.
—No puedo creer que vayas a pasar diez noches sobre éste barco. ¿Viste las tiendas que acabamos de pasar en ese boulevard? —preguntó Julie.
—Lo sé. Es como un centro comercial lujoso o algo así. Además hay montones de pequeñas tiendas en las islas. Se supone que tienen algunos grandes negocios. Lo bueno es que he estado guardando todos mis cheques de paga.
Mientras Julie cortaba los talones de los boletos en el cine de nuestro centro comercial, yo trabajaba en el la confitería. Algunas veces pensaba que nunca podría volver a comer otra bolsa de palomitas de maíz con mantequilla en mi vida. Sólo el aroma de las palomitas con mantequilla me hacía perder el apetito.
Julie me miro. —Si te quedas sin dinero, estoy segura de que el Rico Walter te comprará cualquier cosa que quieras.
—Sí, pero no estoy totalmente de acuerdo con eso —confesé—. Quiero decir, sé que se va a casarse con mamá, y después de esta noche, él será como… mi papá, pero estoy un poco mayorcita como para necesitar un papá ahora.
Mi verdadero papá había muerto en un accidente de autos cuando tenía tres años. Era demasiado joven como para tener un recuerdo verdadero de él, lo que me ponía triste algunas veces. Sé que parece extraño extrañar a alguien que apenas había conocido, pero a menudo lo hacía.
—No sé por qué te molesta gastar el dinero de Walter —dijo Julie—. Yo lo gastaría en un segundo.
No podía explicar la razón  por la que no estaba cómoda pidiéndole dinero a Walter. Él estaba pagando el crucero. Me había dado una tarjeta de crédito especial para usarla cuando quisiera comprar cualquier cosa a bordo del barco: comida, bebidas, recuerdos, lo que fuera que quisiera. Él pagaría la cuenta cuando el viaje terminara. A pesar de que sabía que él podía costearlo, no quería aprovecharme.
Julie y yo entramos al elevador acristalado. Antes de que la puerta se  cerrara, tres chicos de nuestra edad se nos unieron. Nos sonrieron abiertamente, y nosotras les sonreímos de vuelta. Pulsé el botón para el piso—corrección, para la cubierta—donde estaba mi camarote.
—La cubierta de lujo —dijo uno de los chicos mientras se inclinaba y pulsaba un botón para una cubierta dos números por debajo de la mía—. ¿Primer crucero?
Lancé una mirada hacia Julie, luego asentí. —Sí.
—Nosotros también. —Amplió su sonrisa y me guiñó un ojo.
—Hasta ahora, todo bien.
El elevador se detuvo. —Nos vemos por ahí —dijo y él y sus amigos se bajaron.
Tan pronto como la puerta se cerró, Julie apretó mi brazo. —¡Él estaba coqueteando contigo!
Sacudí mi cabeza. —¡De ninguna manera! Él sólo estaba siendo agradable.
Ella gimió. —No, no lo estaba. Lindsay, debiste haberle dicho tu nombre, mostrado más interés. Si quieres que esta sea la mejor experiencia de tu vida, tienes que dejar de ser tan tímida alrededor de los chicos.
—Lo haré. Tan pronto como dejemos el puerto —insistí. Había salido con chicos en la secundaria, pero nunca había ido enserio con ninguno de ellos. Había pasado la mayoría de mi tiempo estudiando, y había sido recompensada graduándome como la primera de mi clase.
Julie, por el contrario, siempre había estado cómoda alrededor de los chicos. Probablemente porque tenía tres hermanos. También tenía un novio estable—Ben.
Vi este crucero como mi oportunidad de salir de mi caparazón, de conocer chicos y coquetear, preparándome para salir en la Universidad.
Quería ir a lugares a los que nunca había ido. Y no me refería simplemente a viajar a las islas. Quería explorar todas las diferentes facetas de mí… y los chicos. Quería dejar las inhibiciones y hacer cosas que nunca había hecho.
El crucero parecía el lugar perfecto para intentar cosas nuevas, porque incluso si hacía un ridículo de mí misma, nunca vería a ninguna de estas personas otra vez así que realmente no importaba si cometía errores. Podía ser salvaje y loca. Podía ser desinhibida, estrechando los límites, arriesgándome, completando mi lista de primeras veces. Y nadie sabría que esa chica salvaje y loca no era la real Lindsay Darnell.
El elevador se detuvo. Mientras salía, cambié mi mochila de hombro y tiré una de las pequeñas maletas con ruedas detrás de mí mientras Julie arrastraba la otra junto a su bolsa de lona.
Con planes de encontraros más tarde, mamá y yo habíamos tomado caminos distintos justo después de abordar y registrarnos. Mamá y Walter se estaban quedando en una suite de luna de miel. Tenía el número de su camarote y podría encontrarlos si lo necesitara, pero ciertamente no tenía planes de ir a buscarlos. Me asustaba un poco pensar en mi mamá en su luna de miel.
—Es demasiado genial que vayas a tener un camarote para ti sola —dijo Julie—. ¡Puedes hacer lo que quieras y tu mamá nunca lo sabrá!
Esos eran exactamente mis pensamientos. Tenía la sensación de que esta nueva Lindsay de Crucero iba a hacer algunas cosas que mamá definitivamente no aprobaría.
—Creo que Walter hizo arreglos especiales —expliqué. Más ejemplos de su poder para manejar los hilos.  De la investigación que había hecho sobre los viajes en crucero, se suponía que Walter y mamá tenían que permanecer en un camarote junto al mío debido a que tenía dieciocho. Veintiuno era la edad mágica para un crucero solitario.
No estaba realmente segura de cómo Walter había omitido esa restricción de la vieja escuela de “no sin la supervisión de un adulto”. Probablemente él había movido algunos hilos o algo. Hasta donde sabía, él era el dueño de ésta línea de cruceros. Lo que fuera que Walter había hecho, estaba feliz de que lo hubiera hecho.
Dado que mamá siempre había trabajado, yo había crecido más rápido y había actuado con responsabilidad por tanto tiempo como podía recordar. Nunca me metí en problemas, siempre hice mi tarea, y tan pronto como conseguí una licencia de conducir, había conseguido un trabajo de medio tiempo en el cine. Así que realmente no necesitaba que nadie me vigilara en el crucero.
Aparentemente Walter sentía lo mismo. Él había logrado lo imposible, y eso era todo lo que me importaba. Con el barco siendo tan grande como era, una vez que mis obligaciones en la ceremonia de ésta noche estuvieran terminadas, probablemente nunca vería a mamá o Walter otra vez. Todo sería perfecto. Excepto que deseaba que Julie estuviera viniendo conmigo.
Alcancé la puerta de mi camarote y saqué la tarjeta-llave de mi bolsillo. La deslicé por la ranura, giré la manilla y la puerta se abrió.
Mi primer pensamiento fue que de algún modo había tomado equivocadamente la llave de la suite de mamá. Mi segundo pensamiento fue que Walter no había escatimado en gastos para asegurarse de que yo estuviera cómoda, Mi camarote tenía una cama tamaño King, una amplia sala de estar, y una impresionante vista al mar. O al menos lo sería, una vez que estuviéramos rodeados por nada más que el océano.
Entré mi maleta al camarote. —Julie, ¿no crees que éste camarote es absolutamente increíble?
—Una familia pequeña podría vivir aquí —dijo ella—. Pensé que se suponía que las habitaciones de los barcos debían ser pequeñas.
—Estoy segura que hay habitaciones pequeñas en algún lugar —admití—. Simplemente la mía no es una de ellas.
—Apuesto que éste cuarto costó una fortuna.
—Sabes, Walter es más que dinero —le recordé.
—Lo sé, pero cielos Lindsay, es como si te estuvieras mudando a un mundo completamente diferente.
Oí en su voz que ella pensaba que tal vez  era un mundo lejos de ella. Tan pronto como regresáramos del crucero, Mamá y yo viviríamos en la casa de Walter. Ahí también tendría una habitación enorme.
—Siempre serás mi mejor amiga, Julie —dije suavemente.
—Lo sé. Sólo desearía que pudiera ir contigo. —Ella rió—. Sigo diciendo eso, ¿no es cierto?
—Sí, lo haces. Y yo sigo diciendo que desearía que vinieras conmigo también.
—Pero no lo haré, y necesito aceptar eso. A pesar de que sacaré mucho provecho del par de horas que estaré a bordo. Voy a lanzarme a la piscina tan pronto como sea posible. ¡Hey! ¡Mira esto! Tienes un mini bar. ¿Podemos tomar una de esas pequeñas botellitas de vino?
—Seguro. Sírvete lo que quieras. La edad para beber en el barco es dieciocho.
—¡Genial! ¿Qué hay de apostar?
—Nop. Tienes que tener veintiuno para entrar en los casinos.
—Eso es raro—¿bajan la edad para beber pero no la edad para apostar?
—Tal vez piensan que los chicos se meten en más problemas apostando que bebiendo. —A pesar de que no sabía si eso era posible. A mí me parecía que beber era un vicio mucho más peligroso.
Me encogí de hombros dejando caer mi mochila mientras caminaba a través del camarote. Destranqué la puerta de cristal, la deslicé para abrirla y salí al balcón. Sentí la brisa y el olor del océano.
Miré alrededor. Aparentemente no había nadie sobre mí. A mi alrededor todos los camarotes en éste nivel tenían balcones, cada uno separado de los otros por un alto muro que ofrecía un poco de privacidad. Podría sentarme aquí afuera con un buen libro y estar sola en mi pequeño mundo.
¡No! Me castigué a mí misma. Eso es lo que haría si estuviera en casa. Aquí, necesitaba estar alrededor de la piscina, conociendo chicos, siendo completamente diferente de mí yo normal y aburrido.
Julie se me unió en el balcón.
—¿No es grandioso? —pregunté.
—Absolutamente. —Julie me entregó una pequeña botella de vino—. Quiero hacer un brindis.
—Probablemente hay vasos en algún lugar ahí adentro.
—Nah, esto servirá —dijo ella. Levantó su botella—. ¡Por la esperanza de que ésta sea la mejor experiencia de tu vida!
—¡Brindaré por eso!
Choqué mi botella contra la de ella. Estas vacaciones iban a ser perfectas. Lo sabía sin ninguna duda, porque no estaba dejando nada al azar. Había hecho una lista con todas las cosas que necesitaba hacer para pasar un buen rato:
+Absorber los rayos solares
+Comprar hasta que me caiga.
+Beber margaritas en la barra del bar.
+Bailar toda la noche.
+Escalar una cascada.
+Hacer snorkel.
+Besar a un montón de chicos lindos.
+Dormir con un chico por primera vez.

 Fin del Capítulo


 Esperamos que les haya gustado, besos!
Nicita y Paovalera!

2 comentarios:

  1. awww q eres lindaa gracias por poner la sinopsis! ya no me acordabaa jajajajaj

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  2. ahhhh....jaja ia kiero leer mas !! xD

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